Endoscopía para ulcera peptica

La ulcera peptica se define como una lesión excavada sobre la mucosa del estómago o la primera porción del intestino delgado (duodeno). La lesión penetra sobre la mucosa, submucosa e incluso sobre la capa muscular del órgano del tubo digestivo, situación que se deberá observar para lograr un diagnóstico a través de la endoscopía.

La endoscopía es un estudio clave para lograr un diagnóstico positivo del problema, la misma consiste en la introducción de una caño de goma por la boca, que es tragado y desciende por el esófago, estómago hasta el intestino delgado. El caño de goma tiene una cámara que permite visualizar internamente los órganos huecos del tubo digestivo, además de poder insuflar aire y tomar muestras si es necesario.

Es un estudio que no lleva más de 20 minutos de su realización pero puede ser un poco molesto para la persona porque implica el pasaje del tubo de goma a través de la garganta. Por este motivo en algunos casos puede realizarse con anestesia para la mayor comodidad del paciente, evitando las arcados y posibles náuseas producto del procedimiento.

La endoscopía digestiva permite observar el tipo de lesión de la ulcera peptica, que capas compromete, que profundidad tiene y su localización. En algunos casos puede utilizarse el estudio para detener un sangrado digestivo, producto de una complicación de una ulcera peptica activa.

La endoscopia nos permite descartar otros diagnósticos malignos en aquellas personas de avanzada edad o cuando los síntomas no son muy claros. En caso de ser necesario puede tomarse una muestra de un sector de la mucosa gástrica o intestina para realizar una biopsia luego para descartar cualquier rastro de malignidad.

La endoscopía requiere de un técnico entrenado en la búsqueda, observación e identificación de las lesiones, el cual transmitirá sus resultados a través de un informe al médico solicitante del estudio para que tome las decisiones de tratamiento que considere oportunas para tratar la ulcera peptica.

Efectos de la ulcera peptica

El desequilibrio entre los factores protectores y agresores de la mucosa gástrica y duodenal puede determinar la aparición de una ulcera peptica. La misma se produce por una lesión directa de la mucosa y submucosa, capas más superficiales de la pared del órgano.

El órgano realizará todo lo posible para detener la ulcera peptica a través de un proceso de cicatrización, pero para que la misma se realice de forma correcta no se debe tener un nivel muy elevado de ácido clorhídrico. No olvidar que este ácido es utilizado para descomponer los alimentos, por lo que tiene capacidad de atacar directamente la pared de los órganos digestivos. Existe una cubierta de moco y un sistema productor continuo de bicarbonato que pueden combatir al ácido en buena manera.

Si la ulcera peptica se deja a su libre evolución la misma irá aumentado de tamaño, cada vez comprometiendo más en profundidad la pared del órgano, hasta que aparezca una complicación severa. Los micros sangrados digestivos son frecuentes, porque la mucosa del estómago está muy vascularizada, situación que hace proclive a la persona a expulsar sangre por las materias fecales. Si los sangrados son mínimos pasan completamente desapercibidos para la persona, que a lo largo de los meses va a tener una anemia, en principio sin síntomas pero luego va a comenzar a marearse, a estar casado y tener menos fuerzas.

El efecto de la ulcera peptica sobre el órgano es su daño, cada vez más progresivo sobre una mayor área de superficie, por esta razón se debe estimular la consulta al médico de forma precoz frente a la aparición de los primeros síntomas, para lograr un diagnóstico oportuno. De esta manera se logrará iniciar un tratamiento para evitar las complicaciones de la ulcera peptica, curar a la persona y mejorar su calidad de vida.

Antibióticos para ulcera peptica

Al momento de realizar el diagnóstico de una ulcera peptica es habitual que el médico indique una gran variedad de medicamentos, algunos que requieren tomar dos o tres comprimidos al día. El primer concepto que debe trabajarse con el paciente es que comprenda que el tratamiento farmacológico de la ulcera peptica es una de las patas para la resolución pero no la única. Las modificaciones en la dieta y los cambios en los hábitos de alimentación son esenciales para controlar el resto de los factores que influyen en el problema que afecta y molestan al individuo.

Tampoco se puede decir que la ulcera peptica se debe a una infección, aunque en la mayoría de los casos el Helicobacter Pylori está presente en el estómago de una persona afectada. Es un factor necesario para la aparición de la ulcera pero no suficiente, este concepto es esencial que lo comprenda porque sino considera que sólo tomando los antibióticos el problema está resuelto.

El tratamiento de una ulcera peptica dura entre 3 a 6 meses según el grado de cumplimiento del tratamiento así como el control del resto de los factores que influyen.

La toma de antibióticos siempre se debe realizar como forma de eliminar la bacteria presente, se suele utilizar entre 2 a 3 antibióticos. Nunca se utiliza sólo uno por la posibilidad de presentar resistencia al mismo.

Con la toma de los antibióticos se logrará erradicar el microorganismo que vive sobre la mucosa gástrica, que influye directamente en la aparición de la ulcera en el estómago o el duodeno.

Nunca se debe tomar los antibióticos por cuenta propia, sólo con indicación médica, el profesional sabrá cuantos días de tratamiento requiere cada medicamento para potenciar los resultados, disminuir los efectos adversos y contribuir a la curación de la persona.

Avances con respecto a la ulcera peptica

El avance en la investigación alcanza todos los campos de la sociedad. En las últimas décadas se ha desentrañado más a profundidad la fisiopatología vinculada a la aparición de la ulcera peptica.

Se ha descubierto que una bacteria denomina Helicobacter Pylori, de forma espiralada, es uno de los factores principales que determinan su aparición.  Hay que tener en cuenta que el microorganismo localizado dentro del estómago es necesario para la aparición de la ulcera peptica pero no determinante. Solamente un 10 a 20% de las personas que tienen Helicobacter en su estómago desarrollan una ulcera peptica, razón por la cual existen otros factores causantes del problema. Los avances con respecto al tema de la ulcera peptica han encontrado algunas variantes genéticas que determina que algunas personas sean más proclives a la presentación del problema. Las variaciones se producen tanto a nivel bioquímica de algunas proteínas que transportan iones en las células de la pared del estómago hasta distinto nivel de tolerancia de algunas sustancias que provienen del entorno, muchas de las cuales se consumen con los alimentos diariamente.

Los aspectos ambientales han ganado terreno en la investigación como factores de importancia sobre la aparición de una ulcera peptica. Se considera determinante el consume de los medicamentos denominados anti inflamatorios no esteroideos. Dicho grupo de fármacos son muy utilizados por las personas por decisión propia ya que no suelen requerir indicación médica para su compra. Actúan como anti inflamatorios en todo el organismo, pero a nivel del estómago disminuyen los mecanismos de protección que tiene la mucosa gástrica por esta razón incrementa ampliamente el riesgo de padece de ulcera peptica.

Sin lugar a dudas que la investigación en este campo seguirá incrementándose, encontrando cómo influyen el resto de los factores que intervienen en la patogenia de la ulcera peptica.

Prevención de la ulcera peptica

La ulcera peptica es considerada una enfermedad aguda, para la cual existen recomendaciones para implementar en la dieta de la persona y la toma de algunos medicamentos para la resolución del problema. En este sentido, se debe trabajar para que la persona tome conciencia de lograr un diagnóstico precoz concurriendo al médico frente al inicio de los primeros síntomas molestos. Habitualmente las personas no le dan mucha importancia a tener un dolor abdominal leve luego de las comidas, náuseas leves o una sensación de vacío en el estómago, síntomas que pueden estar indicando la presencia de una ulcera peptica. Un pilar fundamental en la prevención de la ulcera peptica es lograr un diagnóstico lo más precoz posible para poder instaurar un tratamiento para solucionar el problema evitando que sea más complicado con el paso del tiempo.

La prevención de la ulcera peptica se basa en evitar aquellos factores que actúan como favorecedores del problema. Los que más se destacan son el tabaquismo, por la lesión directa del humo del tabaco con la cantidad de sustancias tóxicas que contiene sobre la mucosa del tubo digestivo. Dejar de fumar es una excelente decisión para contribuir a prevenir la aparición de una ulcera peptica. En este mismo sentido otro factor agresor del estómago es el alcohol, se debe disminuir al mínimo posible su consumo. Aquellas bebidas alcohólicas con mayor graduación tienen un mayor efecto lesivo sobre las células de la pared estomacal. También se debe disminuir al mínimo tomar café, no más de una taza al día, por su gran poder lesivo sobre la mucosa gástrica.

Disminuir los factores de riesgo de aparición de una ulcera peptica sin lugar a duda que son buenas decisiones como forma de prevenir el problema tanto a corto como a largo plazo.

Evolución de la ulcera peptica

Existen una gran variedad de enfermedades, algunas de las cuales tienen una curación total y otras no, esta oposición se produce entre las enfermedades agudas y crónicas.

La  ulcera peptica es considera una enfermedad aguda, es decir, que aparece en un momento determinado en la persona, que logrando un correcto diagnostico, implementando un tratamiento que la persona cumpla se puede resolver el problema clínico. Esta inquietud de si la ulcera peptica será permanente es una duda frecuente de los pacientes a los cuales se les comunica el diagnóstico. La duración de la ulcera peptica en caso de que no intervenga ninguna medida médica es cada vez presentar mayores síntomas. La evolución natural de la ulcera peptica es hacia el avance de la misma e incluso con la presentación de alguna complicación.

Existen algunas complicaciones de la ulcera peptica que pueden llegar a ser graves e incluso mortales si no se recibe atención médica inmediatamente.

En esta concepción de la ulcera peptica como enfermedad aguda se entiende si la misma es diagnostica y se comienza un tratamiento.

En algunos casos puede suceder que la ulcera peptica se haga crónica, es decir, que demore en curar una gran cantidad de meses. Las causas de que una ulcera peptica se cronifique se debe a un irregular cumplimiento del tratamiento indicado por el médico. Generalmente son personas que se olvidan de tomar los medicamentos, siguen fumando y tomando bebidas alcohólicas.

Si la ulcera peptica se mantiene en el tiempo existen otra serie de complicaciones crónicas que pueden aparecer, las cuales pueden requerir una intervención quirúrgica para su resolución.

Es necesario que la persona tenga clara la importancia de realizar correctamente el tratamiento, especialmente el relacionado a la modificación de los hábitos de alimentos, evitando aquellos alimentos más perjudiciales para la ulcera peptica.

Diagnóstico de ulcera peptica

La ulcera peptica se define como la pérdida de unión de continuidad sobre la mucosa gástrica o duodenal, es decir, que la pared se ve perforada en su espesor en algún sector de la misma.

Los síntomas de la ulcera peptica pueden ser mus sugestivos de la misma en algunas personas, pero otras pueden estar casi sin síntomas. La presentación clínica de la patología es muy variable razón por la cual se pueden solicitar algunos exámenes para confirmar el diagnóstico.

Frente a la sospecha de que un paciente tenga una ulcera peptica se deberá estudiar para lograr un diagnostico certero y rápido.

En algunos casos se solicita un estudio radiológico, que consiste en que el paciente debe tomar una sustancia de contraste e inmediatamente se le tomarán varias placas. El contraste permite visualizar correctamente las paredes del estómago y el intestino, en caso de ver un sector que el contraste penetra más que el resto se llegará al diagnóstico de una ulcera peptica.

Como se pueden producir algunas molestias por la administración del contraste no es un estudio que se solicite ampliamente.

En cambio, la endoscopía es fundamental para lograr el diagnóstico de ulcera peptica, la misma consiste en que se inserta una cámara a través de la boca y desciendo por la parte superior del tubo digestivo. La gran ventaja que tiene la endoscopía digestiva es que se puede visualizar directamente la ulcera peptica si está presente. Incluyo puede aplicarse localmente alguna sustancia si hay una hemorragia digestiva. Es un estudio no muy cómodo pero permite obtener muy buenos resultados en vista de lograr un diagnostico certero, de esta forma se podrán delinear pautas efectivas para el tratamiento. En algunos casos la endoscopía se vuelve a realizar al finalizar el tratamiento como forma  de certificar que el problema fue resuelto.

Medicamentos para la ulcera peptica

La ulcera peptica es un problema de salud menos frecuente en la actualidad por avances científicos que se han producido en el descubrimiento de medicamentos para su tratamiento.

Dos décadas atrás el problema de la ulcera peptica era mucho más frecuente, pero esta situación no significa que no deba tener la importancia suficiente.

Para el tratamiento de la ulcera peptica existen varios tipos de medicamentos que son muy eficaces y actúan rápidamente.

El grupo de medicamentos para la ulcera peptica más revolucionarios son los inhibidores de la bomba de protones, es decir, una sustancia que actúa en una proteína de la células de la pared del estómago haciendo que produzcan menos cantidad de ácido clorhídrico. El beneficio de este tipo de medicamentos es claro, a menor cantidad de ácido, menos riesgo de padece ulcera peptica.

Este medicamento se utiliza no sólo para tratar a una persona cuando tiene la patología sino que cuando presenta muchos factores de riesgo, como la toma de aspirina habitual, se lo administra de forma preventiva.

Otro grupo de medicamentos para ulcera peptica son los antagonistas de los receptores H2, que disminuyen la secreción ácida del estómago, pero e una proporción menor que los anteriores. Son efectivos para un grupo de pacientes que no puede recibir los inhibidores de la bomba de protones.

Existen algunos preparados bebibles como el sucralfato, que forma una película protectora contra la mucosa gástrica, contribuyendo ampliamente con la resolución del problema.

Finalmente no hay que olvidar dentro de los medicamentos para la ulcera peptica los antibióticos, ya que la bacteria Helicobacter Pylori es un patógeno vinculado al problema. Se pueden llegar a indicar entre dos a tres antibióticos para tomar como parte del tratamiento. Se debe cumplir estrictamente las indicaciones del médico para lograr una resolución rápida y satisfactoria del problema.

Rol de la comida en la ulcera peptica

La ulcera peptica es una patología que tiene diversos factores de riesgo que se ponen en juego en cada persona. Es necesario que se den una serie de factores específicos para cada persona, porque no todos los individuos se afectan de igual manera. La ulcera peptica ocurre en la pared del estómago o la primera porción del intestino delgado. El ácido clorhídrico juego un rol relevante pero la comida también influye ampliamente.

La comida influye tanto positiva como negativamente en la generación, mantenimiento y resolución de la ulcera peptica. Existen algunos alimentos que son fuertes y contienen sustancias que inflaman y atacan la mucosa gástrica directamente. Algunos ejemplos de los alimentos más perjudiciales son el tomate y salsas a base de tomate por su gran poder oxidante; los productos picantes; el café y los productos con una alta cantidad de grasa, especialmente si son fritos. Estos alimentos por sí sólo no producen una ulcera peptica, pero su consumo abundante de varios de ellos, mantenido en el tiempo incrementa el riesgo de producción de una ulcera peptica. Dichos alimentos se deberán evitar completamente en la fase de tratamiento de la ulcera peptica, para lograr un resultado mejor y una mayor rapidez en el control de los síntomas.

En el otro extremo existen alimentos que protegen la mucosa gástrica y duodenal, algunos ejemplos son los productos lácteos, carnes, frutas y verduras. Los productos lácteos bebibles además proporcionan un gran control de los síntomas de la ulcera peptica produciendo una sensación de frescura, que aunque temporal es muy placentera. La alimentación debe incluir una porción de carne para contribuir a neutralizar el ácido secretado por el estómago.

Una dieta equilibrada tiene que tener todos los alimentos que contribuyen a evitar la ulcera peptica y en cambio los perjudiciales deben evitarse al máximo como forma de evitar padecer el problema y mantenernos sanos.

Complicaciones severas de la ulcera peptica

La ulcera peptica se denomina a una lesión en la pared del estómago o el duodeno (primera porción del intestino delgado). La degradación sobre la pared de los órganos del tubo digestivo se produce por el efecto del ácido clorhídrico en conjunción con una bacteria resistente al ácido. Los mecanismos de protección son sobrepasados y se produce la ulcera peptica.

La lesión de la ulcera peptica puede progresar hasta producir complicaciones. Si la lesión que afecta la pared compromete la pared de un vaso sanguíneo se producirá una hemorragia digestiva. La misma se caracteriza porque sangre que circulaba por el vaso sanguíneo de la pared del estómago o del duodeno se abrió y vuelca su contenido a la luz de los órganos.

En general las hemorragias digestivas generadas por una ulcera peptica son pequeñas, pero si a largo plazo producen una anemia. En caso de ser un sangrado mayor pueden aparecer materias oscuras y mayores síntomas en la persona.

Otra complicación severa de la ulcera peptica es la perforación, que significa que toda la pared del órgano es lesionada. En este caso se produce una peritonitis porque el contenido del estómago, principalmente ácido clorhídrico se vuelva al peritoneo. Es una complicación grave sino se recibe atención médica de urgencia.

En otras casos puede producirse una penetración de la ulcera peptica, en que la lesión producida por el ácido compromete a otro órgano que estaba adherido al estómago o al duodeno. Dependiendo del órgano afectado será la severidad de la complicación.

Finalmente la obstrucción pilórica se produce cuando la ulcera peptica se produce cerca del píloro, que por los fenómenos de inflamación e cicatrización local determina que el contenido siga por el tubo digestivo. En este caso se requerirá una cirugía de urgencia para levantar la obstrucción y la evolución sea desfavorable.